Hace poco más de cinco meses sentí la necesidad de publicar en este blog una historia que entrelazara ficción con realidad. Hasta ese momento todo lo publicado aquí, pertenecía a historias reales, vivenciadas por mí enteramente y que me resultaba muy fácil de escribir ya que sólo me tenía que limitar a describir lo vivido mediante un acto de recordación. Naturalmente, en la descripción lisa y llana de una vivencia también juega y mucho el cómo describirlo; pero eso no viene al caso ahora mismo.
Lo que sí viene al caso es lo que escribí la noche del 21 de diciembre de 2008, con la intención de publicarlo, en este blog, cuatro días después, es decir, el 25 de diciembre a la tarde, a saber, navidad y día de mi cumpleaños. El objetivo de ese escrito era un experimento personal, o si se quiere, una especie de juego: añadir ficción a una historia escrita en primera persona como si hubiese ocurrido realmente; y filtrarla entre todas las demás historias reales que había publicado en el blog. Le puse como título "Fulgor de una mañana indiferente", inspirado por esa gran canción de Jorge Fandermole llamada Junio.
La historia consistía en que durante el festejo de navidad y de mi cumpleaños que se desarrollaba en mi casa, un amigo mío (el flaco) moría brutalmente atropellado cuando intentaba cruzar una avenida ebrio en busca de más cerveza para seguir el festejo en mi casa. La historia fue publicada el 25 de diciembre por la tarde como si hubiera sucedido el 24 a la noche, aunque había sido escrita por mí cuatro días antes.
La reacción de los lectores no demoró en llegar. Llamados telefónicos, e-mails y algunos pésames en el espacio de comentarios fueron muestras de una reacción que nunca un texto mío esperó suscitar. Sólo algunos presumieron ficción en ese texto y valoraron el escrito desde esa perspectiva. Muchos otros se quedaron en la eterna duda de si lo contado había sucedido o no, y no arriesgaron un comentario por el miedo al probable ridículo. Incluso una ex novia se animó a escribirme un mail con el título “no me pareció nada gracioso”, en la que mostraba su enojo ante lo que para ella no tenía ningún sentido: hacer morir a un amigo. Diego, otro amigo, me llamó preocupado a la noche a mi casa preguntándome qué había pasado con el flaco después de haber intentado chequear el accidente en las noticias del día, sin resultado lógicamente.
Salvo casos puntuales como éstos en que me llamaron o escribieron para saber lo que había sucedido, yo no me ocupé de aclarar la historia en ningún momento, de manera tal de dejar fluir en los lectores todo tipo de conjeturas. Me di cuenta rápidamente que el 99 % de la gente piensa que los blogs sólo sirven para contar vivencias personales, a modo de diario íntimo, cuaderno o bitácora, y que pocos, muy pocos lo usan para publicar sus ficciones, incluso menos, muchos menos son los que en una historia aparentemente real filtran la ficción sin ningún tipo de aclaración, como si ésta hiciera falta.
Antes y después del pequeño juego o experimento me hice muchas preguntas que no necesariamente necesitan respuesta. Las mismas pueden servir de guía y motor para comprender mejor todo. Son éstas:
¿Cuál es realmente el límite entre la ficción y la realidad en un blog? ¿Existe ese límite? ¿Quién dijo que lo que se escribe en un blog debe ser necesariamente autobiográfico y real? ¿Acaso no está permitida la ficción en internet? ¿Acaso existen grandes diferencias entre el viejo folletín y el blog, además del soporte que lo vehícula? ¿Por qué si esa misma historia se lee en un libro se presume como ficcional, y si se lee en un blog se presume como real y en algunos casos escandaliza e impacta más? ¿Si convivimos con la muerte a diario por las calles, por qué nos inquietamos ante ella en un relato escrito en un blog? ¿Hasta qué punto es un abuso el uso de la ficción en una historia real? ¿Qué es literatura y qué es periodismo? ¿Pueden convivir ambas en un texto? ¿Con qué porcentajes para cada género? ¿Por qué algunos se creyeron el relato, otros no lo creyeron, y otros se quedaron en la duda? ¿Por qué a otros se les revolvió el estómago pensando que mi amigo había muerto en mis brazos realmente? ¿Por qué algunos me insultaron?
Son preguntas nada más. Si alguno tiene respuestas o comentarios bien podrían servir para enriquecer el pequeño mundo de las bitácoras. En lo personal, debo confesar que verme metido en mi propio cuento fue una experiencia bastante impresionante para mí. Los cuatro días pasados desde que escribí la historia hasta que se publicó fueron un tormento. Simplemente porque temí tremendamente que la historia se convirtiera en real en el preciso momento en que iba a morir el flaco.
Esa noche del 24, cuando estábamos todos en casa cantando y festejando mi cumpleaños, en un momento lo llamé al flaco, lo abracé y lo besé; le dije que lo quería mucho. Él me miró extrañado sin entender nada. Claro... él no podía saber que al día siguiente estaría muerto en un blog. Y yo… yo en ese instante ya podía irme a dormir tranquilo acaso sabiendo que la ficción casi nunca se convierte en realidad.
Lo que sí viene al caso es lo que escribí la noche del 21 de diciembre de 2008, con la intención de publicarlo, en este blog, cuatro días después, es decir, el 25 de diciembre a la tarde, a saber, navidad y día de mi cumpleaños. El objetivo de ese escrito era un experimento personal, o si se quiere, una especie de juego: añadir ficción a una historia escrita en primera persona como si hubiese ocurrido realmente; y filtrarla entre todas las demás historias reales que había publicado en el blog. Le puse como título "Fulgor de una mañana indiferente", inspirado por esa gran canción de Jorge Fandermole llamada Junio.
La historia consistía en que durante el festejo de navidad y de mi cumpleaños que se desarrollaba en mi casa, un amigo mío (el flaco) moría brutalmente atropellado cuando intentaba cruzar una avenida ebrio en busca de más cerveza para seguir el festejo en mi casa. La historia fue publicada el 25 de diciembre por la tarde como si hubiera sucedido el 24 a la noche, aunque había sido escrita por mí cuatro días antes.
La reacción de los lectores no demoró en llegar. Llamados telefónicos, e-mails y algunos pésames en el espacio de comentarios fueron muestras de una reacción que nunca un texto mío esperó suscitar. Sólo algunos presumieron ficción en ese texto y valoraron el escrito desde esa perspectiva. Muchos otros se quedaron en la eterna duda de si lo contado había sucedido o no, y no arriesgaron un comentario por el miedo al probable ridículo. Incluso una ex novia se animó a escribirme un mail con el título “no me pareció nada gracioso”, en la que mostraba su enojo ante lo que para ella no tenía ningún sentido: hacer morir a un amigo. Diego, otro amigo, me llamó preocupado a la noche a mi casa preguntándome qué había pasado con el flaco después de haber intentado chequear el accidente en las noticias del día, sin resultado lógicamente.
Salvo casos puntuales como éstos en que me llamaron o escribieron para saber lo que había sucedido, yo no me ocupé de aclarar la historia en ningún momento, de manera tal de dejar fluir en los lectores todo tipo de conjeturas. Me di cuenta rápidamente que el 99 % de la gente piensa que los blogs sólo sirven para contar vivencias personales, a modo de diario íntimo, cuaderno o bitácora, y que pocos, muy pocos lo usan para publicar sus ficciones, incluso menos, muchos menos son los que en una historia aparentemente real filtran la ficción sin ningún tipo de aclaración, como si ésta hiciera falta.
Antes y después del pequeño juego o experimento me hice muchas preguntas que no necesariamente necesitan respuesta. Las mismas pueden servir de guía y motor para comprender mejor todo. Son éstas:
¿Cuál es realmente el límite entre la ficción y la realidad en un blog? ¿Existe ese límite? ¿Quién dijo que lo que se escribe en un blog debe ser necesariamente autobiográfico y real? ¿Acaso no está permitida la ficción en internet? ¿Acaso existen grandes diferencias entre el viejo folletín y el blog, además del soporte que lo vehícula? ¿Por qué si esa misma historia se lee en un libro se presume como ficcional, y si se lee en un blog se presume como real y en algunos casos escandaliza e impacta más? ¿Si convivimos con la muerte a diario por las calles, por qué nos inquietamos ante ella en un relato escrito en un blog? ¿Hasta qué punto es un abuso el uso de la ficción en una historia real? ¿Qué es literatura y qué es periodismo? ¿Pueden convivir ambas en un texto? ¿Con qué porcentajes para cada género? ¿Por qué algunos se creyeron el relato, otros no lo creyeron, y otros se quedaron en la duda? ¿Por qué a otros se les revolvió el estómago pensando que mi amigo había muerto en mis brazos realmente? ¿Por qué algunos me insultaron?
Son preguntas nada más. Si alguno tiene respuestas o comentarios bien podrían servir para enriquecer el pequeño mundo de las bitácoras. En lo personal, debo confesar que verme metido en mi propio cuento fue una experiencia bastante impresionante para mí. Los cuatro días pasados desde que escribí la historia hasta que se publicó fueron un tormento. Simplemente porque temí tremendamente que la historia se convirtiera en real en el preciso momento en que iba a morir el flaco.
Esa noche del 24, cuando estábamos todos en casa cantando y festejando mi cumpleaños, en un momento lo llamé al flaco, lo abracé y lo besé; le dije que lo quería mucho. Él me miró extrañado sin entender nada. Claro... él no podía saber que al día siguiente estaría muerto en un blog. Y yo… yo en ese instante ya podía irme a dormir tranquilo acaso sabiendo que la ficción casi nunca se convierte en realidad.
22 comentarios:
De eso se trata escribir, ficción o no ficción. Si no provocás nada en los lectores, si a nadie le mueve un pelo el relato, entonces sí, qué fiasco.
Totalmente cierto Lorena. Totalmente cierto...
Creo que tus preguntas de ahora las respondí en la ocasión de hacer el comentario al relato de la muerte del Flaco, que decía así: "No quise hacer ningún comentario, porque formo parte de esta historia. Por eso me guardé para el último. Cuando me fui a dormir, después de preparar unas caipirinhas para los recién llegados a las 4 de la madrugada, nada hacía suponer esta historia. Y cuando la leí no existía en casa ningún clima de tragedia, por lo que comprendí que era puramente ficcional. Pero, aún así, me invadió una sensación de profunda tristeza y desesperación, porque podría haber ocurrido. "El escritor, es ante todo un ser humano con su propia visión del mundo, su cultura, sus miedos, aprensiones y tristezas; después en un creador de ficción" dice Héctor García Quintana en su libro "Como se escribe una novela" O sea que si el lector, después de leer este cuento, siente como yo, que algo ha cambiado en él, es porque el autor nos ha contaminado con su historia. Quiere decir que el autor además de entretenernos y emocionarnos con la lectura, consiguió hacernos reflexionar sobre su manera de analizar su entorno. En verdad no veo las horas de abrazarlo a Emilio, para cerciorarme que el mundo sin él sería diferente. Felicitaciones, creo que junto con el de Guiller es tu mejor trabajo" A ello le agregaría que, a mi criterio, no existen diferencias entre lo que se escribe en un blog o en otro medio. También se puede escribir en un papiro, en un diario, en una revista, y no necesariamente debe contar alguna experiencia personal. Continúo opinando que aquél fue uno de tus mejores trabajos, porque más allá del valor literario, despertaste conciencia en muchas cosas, como el valor de un amigo ante la posibilidad de su partida. Te confieso que hoy te leí pensando que habías matado al otro flaco. Un abrazo, Renzo
Y si, cuando uno juega con la palabra, el doble sentido, la ironía y la broma, se arriesga a que la gente que confía en uno se lo crea; ¿por qué creer que no es cierto?
Es en ese preciso momento cuando la fina línea del juego se rompe y lo que tenía gracia deja de tenerla.
Sabias las mamás cuando nos dicen; "nene, hay con cosas con las que no se juega".
Un abrazo y buena suerte,
Si la literatura no puede traernos un poco de irrealidad, entonces para qué sirve?
Un abrazo,
Tenés razón en lo que decís de que la gente espera encontrar vivencias personales en los blogs. Pero es medio arbitrario eso. Se puede escribir ficción o realidad y eso no depende del soporte que se utilice.
Es bueno que hayas posteado otra vez, es bueno leerte :) Me gustó e cuento en el que lo matás a tu amigo el Flaco, que "va volando al infinito"
Menos mal que no te leía en esa época entonces.
Igual, no sé si está bien o mal lo que hiciste, yo no me animaría jamás a mezclar ficción con personajes/personas de mi realidad.
Justamente por el mismo miedo que vos tuviste.
No puedo responder ninguna de tus preguntas, una, porque son muchas y no tengo ganas de volver a leer y otra... en realidad es la unica razón, es temprano y tengo sueño.
:P
Me encanta cómo escribís, sale de adentro de la manera más simple y emocional, que para mí, es lo mejor.
En mis dos blogs mezclo realidad con ficción y nadie lo nota, ni siquiera preguntan.
Inclusive, en uno de ellos llego a hablar de muchas cosas en un sólo escrito y piensan q sigo hablando de la misma cosa.
Pasa...
Besos enormes.
Me gusta esto de esperar, porque siempre vale la pena.
;)
En cuanto a lo de los volantines en el parque...casi me tiento el sábado porque estaba yendo a rendir a Filo y había unos changuitos remontando volantines...¡me dieron unas ganas! Pero me pesó la vergüenza y la obligación de rendir.
Renzo: gracias!
Anónimo1: podemos hablar de verosimilitud de un texto lo que hace creíble el relato. Claro que hay que creerlo, si es que está bien escrito. Respecto a que hay cosas ocn las que no se juega, no creo que la literatura sea algo así. Al contrario, con las palabras y las historias se debe jugar hasta morir.
Anónimo2: totalmente de acuerdo con vos.
Mente Ridicula: claro que es arbitrario, pero no llama la atención? Me alerga q te haya gustado
Yo no soy Cindy: gracias por esperarme siempre... en realidad qué es ficción y qué es realidad?
Mente: entiendo que te haya pesado la obligación de ir a rendir, pero... la verguenza? La prox vamos
Creo que la ficción sólo necesita un factor para convertirse en realidad. El Flaco murió ese día, sólo que no era tu Flaco, quizás compró cigarrillos, o licores. O quizás conductor del auto lo vio, lo insultó a bocinazos y le salvó la vida. Como dice Arlt: "la palabra se descubre tartamuda".
(Aráoz, cada vez más gordo).
Yo leí ese post. Excelente relato, realmente. Aunque nunca supe (hasta hoy) si había sido ficción o realidad.
Me parece que las preguntas que te haces nos las hacemos la mayoría que vemos en este medio una manera de expresarnos más libremente.
Me gustaría que leas http://horaciogambarte.blogspot.com/2009/01/amores-perdidos.html
Era un relato real pero lo ficcioné. Espero te guste.
Te mando un abrazo. Y seguí escribiendo así.
Recuerdo las emociones estremecedoras que desperto esa historias en mi. Solo mi amor por mi hijo supera el amor que le tengo a mis amigos y me ATERRA la chance de abrazar a alguno de ellos en el ultimo paso. (me colgue)
Es verdad que la gente prejuzga demaciado lo que encontrara en un blog, vos no sos blogger (Esa es gente que tiene un blog por que sí, se definen por el uso de la herramienta y no por el contenido) vos sos un creador de contenidos, como dice Hernán Casciari, daría lo mismo si publicaras en papel o lo difundieras en un programa de radio.
Respecto al limite de la ficción creo que es algo que define cada autor y por ejemplo tenes autores que hacen tantos "agregados artísticos" que cambian completamente la historia en cuestión. Tu literatura es disparadora de emociones y realmente tenes esa gran capacidad de llevarnos con vos en cada vivencia que escribís. Y si le pusieras una limitación a la porción de ficción creo que perderían expontaneidad tus textos, no dejes que eso pase.
Abrazo y nos estamos leyendo.
Aráoz: tu grandeza no se debe a que estés cada vez más gordo, sino a tus palabras, a tu aporte y a tu comentario cotidiano. Lo que decís es totalmente cierto. Gracias por pasar siempre por aquí, y engrandecernos a todos con tus palabras. Arlt, un maestro.
Horacio: gracias, pasaré por ahí y leeré ese relato con mucho gusto.
Rafa: adhiero a tu definición de blogger; nombraste a Casciari, otro maestro y pionero en estas cuestiones. Me alegro que alguien lo haya nombrado. Por lo demás, gracias enorme.
No creo que el tema de si se puede o no escribir ficción en internet o si confunde al lector o si es entendida mas alla del que la escribe hayan sido los motivos de los comentarios, enojos o puteadas respecto del escrito...! creo simplemente que la situación planteada genera por se tan natural como dolorosa cierta reacción de defensa donde se trata de hacer, decir o escribir lo que uno puede..... creo que el texto donde se presenta la fiesta, la bebida, el vehiculo ayudó tambien a que la respuesta o duda sea mayor o mas violenta!... el texto fue incríble... igualmente, yo... que no se escribir nada, dudo de que se pueda escribir algo real y cercano, tan libremente como lo escribiste.... sigo en contacto contigo... anahí!!
Gabriel García Márquez, que no es ningún boludo, sostiene que la realidad supera a la ficción. Y que además es el alimento de la ficción.
Si es verdad o no, importa un carajo. El efecto es el que vale; uno se apropia de la ficción para contar mejor la verdad. Y pocas veces lo que quiere transmitir está claro en el texto, porque a fin de cuentas, sólo importa cómo es recibido ese texto, qué efectos causa.
Que los textos hagan llorar, reir, pensar. Que agiten y exciten. La palabra escrita es divina.
Me acuerdo de esa pizza en Yerba Buena, cuando no podías parar de reirte, hijo de puta, jeje.
Un abrazo, querido amigo.
bruno., yo te banco, ademas como psicologa te digo que el limite de la realidad lo pone el propio sujeto.
SEgui con tus historias a mi me encantan!
PD: habria que pensar QUE necesidad tenias vos de matar al FLACO en las navidad!
Tucumala
No me parece mal escribir ficción, pero tendrias que haber previsto que si siempre publicabas historias reales, tus lectores (algunos conocidos y amigos)podian confundirse y despues ofenderse.Besos.
Viki: concuerdo
Anahí: gracias por pasar siempre por acá y dejar tus comentarios; me alegra que te guste
Pedro: tu comentario nos enseña un poquito más a todos. Y encima, concuerdo plenamente. No es maravilloso el poder de la palabra escrita?
Psicologa: gracias por bancarme siempre. No tuve necesidad de matar a nadie; simplemente describir lo que ví. Yo ví al Flaco tendido en esa avenida. Y lo que veo no lo puedo dejar de escribir.
Sofy: si preveía eso el texto no iba a generar el efecto deseado, no te parece? Me encantó que se sorprendieran, y que me putearan. Peor hubiera sido el frío silencio de la indiferencia. Que el texto movilice y sea! Gracias por pasar!
hola brunito! pienso q mucha gente que publica en los blogs lo hace en forma demagogica pq necesita aprobación. Es dificil para un escritor amateur publicar y recibir miles de bardeadas, por lo tanto se reducen bastante los margenes de libertad para escribir lo que sea. Al conocido se le complica por el estar en el medio que lo condiciona.
Por lo tanto la combinacion de las palabras sea en ficcion con realidad o como sea deberia ser a placer propio. A vos te bardearon porque te leyeron, que es lo que busca en definitiva el escritor. El ser leido
Don Carlao: qué placer verlo por ácá! Bienvenido al reino.
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